En una emergencia, actuar rápido no significa actuar sin observar. Una pausa breve para reconocer peligros puede evitar que una persona que intenta ayudar también resulte afectada.

1. Mira antes de acercarte

Identifica riesgos visibles: tránsito, fuego, humo, cables, estructuras inestables, violencia o materiales desconocidos. Si el lugar no es seguro, mantén distancia y advierte a otras personas.

2. Protege sin exponerte

Ayuda solo dentro de tus capacidades y sin ingresar a una zona peligrosa. Mover a una persona puede ser necesario ante un riesgo inmediato, pero en otras situaciones podría agravar lesiones. Sigue las indicaciones que entregue el personal de emergencia.

3. Contacta al servicio adecuado

Al realizar una llamada, intenta entregar información ordenada:

  • qué ocurrió;
  • ubicación o referencias claras;
  • cuántas personas parecen afectadas;
  • riesgos presentes;
  • un número de contacto disponible.

No cortes la comunicación hasta que el operador lo indique.

4. Mantén libre el acceso

Evita rodear la escena, bloquear calles o difundir imágenes de personas afectadas. Si puedes hacerlo con seguridad, facilita el ingreso de los equipos y ayuda a mantener despejada la zona.

5. Registra información útil

La hora aproximada del incidente, los cambios observados y las acciones realizadas pueden ser importantes para quienes llegan a atender. No inventes detalles ni comuniques como cierto aquello que no viste directamente.

SOSWARD busca apoyar la coordinación comunitaria, pero no sustituye a los servicios oficiales de emergencia. Ante un hecho en curso, contacta siempre a la institución correspondiente.

A quién llamar en Chile

Saber el número correcto ahorra segundos y evita que una llamada tenga que ser derivada:

  • 131 · SAMU — urgencias de salud, personas heridas o inconscientes.
  • 132 · Bomberos — incendios, fugas de gas, rescates, derrames.
  • 133 · Carabineros — delitos en curso, violencia, desórdenes, accidentes de tránsito.

Si dudas, llama igual y describe lo que ves: el operador sabe a quién derivar. Perder un minuto decidiendo cuesta más que una derivación.

Errores frecuentes al llamar

Son fáciles de cometer con la tensión del momento, y todos alargan la respuesta:

  • colgar antes de que el operador termine de preguntar;
  • dar la dirección de memoria sin comprobarla, o describir el lugar solo por referencias que únicamente conocen los vecinos;
  • llamar varias personas por el mismo hecho y saturar la línea;
  • adelantar un diagnóstico —«creo que es un infarto»— en vez de describir lo que se observa.

Después de la llamada

La atención no termina al colgar. Si es posible hacerlo con seguridad, deja el teléfono libre y con sonido: es habitual que el equipo vuelva a llamar para confirmar el acceso. Si alguien puede salir a la calle sin exponerse, indicar el lugar exacto acorta la llegada más que cualquier explicación telefónica.

Cuando no eres tú quien llama

En un grupo suele pasar lo contrario de lo que parece: cuantas más personas hay, menos actúa cada una, porque todas suponen que otro ya llamó. Si estás presente, señala a alguien concreto y pídele algo concreto: «llama tú al 131 y avísame cuando contesten». Un encargo dirigido a una persona funciona; uno lanzado al aire, no.